jueves, 23 de julio de 2026

Carta al director: Guarderías, asilos y pipicanes a rebosar

 Guarderías, asilos y pipicanes a rebosar: Una realidad en pleno auge. 

 Señor director: Tengo casi 30 años y me siento a veces incomprendida por muchas personas de mi generación. Hoy en día, decir que quieres formar una familia, a poder ser  con más de un hijo, y querer dedicar tiempo para lo que realmente importa, es poco habitual y un motivo más para que mujeres, sobre todo mujeres como yo, pero con superioridad moral, te miren con condescendencia y te reprochen lo anticuada que eres; que querer ser madre joven es un constructo social, que lo que hay que hacer disfrutar, copular, y no ahorrar para viajar todo lo que se pueda, aunque se trate de turismo de consumo y no para cultivar nuestra mente y nuestro espíritu de belleza. 

Asimismo, a día de hoy a lo máximo a lo que se puede aspirar es a compartir un piso, adoptar un perrete y vivir como hippies hasta los 40 años, una edad en la que ya se nos hace chungo a las mujeres con vocación a la maternidad.

 Querer desarrollarnos profesionalmente está bien, pero parece ser que, al igual que muchos hombres, no todas podemos aspirar a ser ingenieras o médicas,ya sea por nuestras capacidades, limitaciones y circunstancias,  pero podemos optar por un trabajo con el que también aportar a la sociedad, y no precisamente económicamente hablando. Me refiero a darnos a un proyecto,a una causa, a los otros y ayudar, sea con el trabajo que sea ,y con el que sentirnos mejor con nosotras mismas y con el entorno.

Y tal y como está la sociedad y el sistema, te avocan a retrasar tu proyecto de vida por y para seguir consumiendo títulos que, vete tú a saber si te servirán para encontrar esa estabilidad imaginaria que nos la han quitado, para poder empezar a construir por los cimientos y no por el tejado.  

Mis  dos abuelas muchas veces me han comentado que ellas a mi edad ya estaban casadas, eran mamás y no tenían tantos estudios, ni títulos, ni posgrados y aún así, sacaron a sus dos y tres hijos, respectivamente,adelante con ayuda,por supuesto ,de una tribu familiar necesaria: maridos, abuelos, hermanos...etc. Mi abuelo una vez me dijo:- No teníamos de ná. Pero en el fondo, creo que tenían todo lo que realmente importa: tenían amor; el amor de un matrimonio y el de unos hijos a los que sacar adelante.

Quizá una de las razones de que haya más guarderías, asilos y pipicanes a rebosar,  no sea tan solo el encarecimiento de la vivienda y la falta de éstas, también es la puerilización de la sociedad que contribuye a que los jóvenes, en aras del progreso, consideren precipitado ser padres y madres antes de los 30 o en los  mismos 30 años, porque todavía queda mucho por vivir, y porque otros, todavía estamos estudiando porque en su momento pensamos que nos ayudaría a conseguir mejores condiciones, aunque ya sabemos que no siempre es así.

Nos hemos creído que la vida era esto: consumir.Pero la vida es otro cantar. La vida no es estar en casa de nuestros padres infantilizados a la edad de 30 años.La vida no debería ser esa. No podemos conformarnos con un simulacro, en el que el sistema, para que no te quejes y te conformes con lo mínimo, te va ofreciendo sucedáneos, como por ejemplo la pornografía, las plataformas de vídeo, el ocio y consumo desmesurado,  para que no eches de menos algo que cada vez más, una minoría de gente va a tener: un hogar, una estabilidad familiar, económica y laboral. 

Ya lo advierte el gran Juan Manuel de Prada, escritor y pensador más interesante de nuestro tiempo, el sistema nos quiere cada vez más solos, porque estando solteros y sin familia, viviendo en un cuchitril, con un perrete y patinete, no tenemos grandes alicientes por lo que luchar. En cambio, si tenemos un proyecto de vida, o una familia a la que sacar adelante, porque es lo más valioso que tenemos los seres humanos: nuestros seres queridos,obviamente no nos vamos a conformar con migajas ni sucedáneos. La vida es que mi abuelo cultive en su huerto tomates e higos para sus hijos y nietos. La vida es cuidado.  

Y para finalizar, como diría Chesterton,  otro gran pensador, formar una familia puede llegar a ser el acto más revolucionario en estos tiempos individualistas que corren. 


 

 

      Paisaje del campo manchego, cuna de mis abuelos paternos.




Alicante, a 23 de julio de 2026.
Autora: Aitana Olmeda.  
 
 
 
 
 
 





Referencias:
 
De Prada,J.Ala de tres.(2023).Las mentiras del sistema.https://www.youtube.com/watch?v=dqKGtpxmJro 
 
 
 
 

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